Proyecto de obra nueva residencial en Sant Cugat del Vallès, situado en la calle Enrique Lanfranco, consistente en la construcción de una vivienda unifamiliar con garaje y patio en un entorno natural.
La actuación se desarrolla sobre una parcela con pendiente pronunciada, con el objetivo de construir una casa amplia y funcional, respetando tanto la superficie máxima de ocupación como la preservación del terreno natural y la vegetación existente.
La vivienda se construye con estructura y cimentación de hormigón armado, incorporando sistemas de aislamiento térmico por el exterior de la fachada para eliminar puentes térmicos y mejorar el comportamiento energético. La cubierta se resuelve con sistema de cubierta invertida, y la vivienda incorpora instalaciones completas con aerotermia, suelo radiante, placas solares y sistemas de renovación de aire, garantizando un alto nivel de confort.
El principal reto del proyecto fue adaptar la vivienda a la fuerte pendiente del terreno, lo que requirió ejecutar cimentaciones a diferentes niveles y una cuidada resolución estructural.
A nivel de ejecución, se puso especial atención en los acabados, con numerosos elementos de hormigón visto tanto en el interior como en el exterior, así como superficies de microcemento y soluciones de interiorismo singulares, como un banco de hormigón integrado que conecta con la zona de piscina.
Además, se respetó la vegetación existente, manteniendo árboles de gran porte que se integran con la vivienda una vez finalizada.
Barcelona Arquitectura intervino en la Dirección de Ejecución de Obra, Coordinación de Seguridad y Salud, Control de calidad, redacción del proyecto básico y de ejecución, y control económico, asegurando el correcto desarrollo del proyecto.
El resultado es una vivienda unifamiliar con estancias amplias, acabados de diseño y alta calidad, perfectamente integrada en el paisaje natural.